Si bien la
educación ha sido desde siempre uno de los más importantes menesteres del
hombre ya sea para transmitir los conocimientos a las sucesivas generaciones,
como para ayudar a generar nuevo conocimiento (la etimología del verbo educar, "educere"
y "educare", habla de este doble cometido), no será
hasta la aparición de los Estados Nacionales sociales
y de derecho (y más tarde también
llamados "del bienestar") del siglo XIX y por influjo de
las ideas sobre todo de la Revolución francesa, cuando se
estime conveniente la instrucción de la sociedad
(hablando de la parte occidental de nuestro globo, claro). Así nacerán los
primeros sistemas educativos en
Prusia, Francia, Inglaterra, EE.UU. ,... con la protección de los gobiernos
garantizando legalmente el derecho de los ciudadanos a recibir una educación
(al menos básica) para tod@s (primero fueron los niños pero después
también los adultos con los programas de alfabetización) y promoviendo una
educación integral e inclusiva para tod@s pero también específica ya
sea técnica o superior para
los más capaces y que tengan voluntad de adquirirla según sus capacidades,
gustos e intereses; estas orientaciones dan lugar al valor de la CALIDAD de la
Educación.
