Soy un profesor y pedagogo muy inquieto e inconformista. Inquieto porque creo que todo tiene su lado educativo que hay que descubrir, e inconformista porque se necesita ir conociendo todo lo malo de la vida para apreciar lo bueno y conservarlo cueste lo que cueste. Dado que "lo malo" abunda, y en nuestro campo -la educación- no digamos, me propongo buscar lo bueno para atacar SIEMPRE lo malo.
