Saludos:
Todos estos contenidos y su tratamiento (el conocer) forman parte de la formación a lo largo de la vida de toda persona, el TOTAL de su ser.
Retomo el blog con una nueva componente del currículo educativo, los CONTENIDOS. Se podrían definir brevemente como las informaciones y conocimientos que deben ser conocidos, bien sea en su aprehensión o en su manejo, por la persona.
Está claro que los contenidos dependen de la finalidad u objetivo pretendido (ya sea a largo, medio o corto plazo) e, indudablemente, han de "tomar contacto" con la persona. Cuando esta persona se topa con esos contenidos y es capaz de procesarlos, hablamos ya de conocimiento; estos es, la persona ya interactúa con ellos y, por lo tanto, ya forma parte de su proceso cognitivo y formativo bien como conocimiento en sí mismo o para permitirle conocer otros contenidos.
Los contenidos pueden tener dos grandes propósitos en la formación de cada persona: ser generalistas o bien específicos.
-Si la inclinación es generalista nos encontramos con la problemática de considerar qué contenidos son apropiados para las personas en sus distintas etapas vitales (ya sea un bebé, un niño, joven, adulto o en la senetud). Así desde antiguo ya se consideraban una serie de contenidos y aprendizajes necesarios para estas etapas y, en el período formativo por excelencia - cuando se es niño o joven- destacaban una serie de contenidos que, a medida que se desarrollan las civilizaciones, se han constituido en los pilares del conocimiento. Es común decir que los niños y jóvenes necesitan saber leer, escribir, hablar, discurrir razonadamente y calcular (de manera más formal los denominamos retórica, gramática, dialéctica y aritmética); muchos de estos conocimientos y destrezas formaban parte de lo que durante siglos atrás se llamó TRIVIUM y CUADRIVIUM que, junto con otros saberes como la geometría o la música formaban parte del "currículo" de la Antiguedad y de la Edad Media.
Si bien no hay que olvidar que, actualmente, otros ámbitos y disciplinas como los derechos humanos, la inteligencia emocional, la educación para la salud, la educación vial, etc. promueven otros nuevos saberes esenciales para nuestros niños y jóvenes (la educación física y de la salud, el conocimiento del medio físico, social y cultural, la cooperación y colaboración, estrategias para la toma de decisiones, el uso de las TIC,...). Estos áreas de conocimientos esenciales no se encuentran sólo en lugares "ad hoc" como las escuelas o el hogar, sino en los sitios donde cada niño o joven se desenvuelve de manera cotidiana (el barrio, las tiendas, los parques, las casas de los familiares, las redes sociales, ...); diríamos pues que el entorno EDUCA constantemente; de ahí que sea fundamental orientar y preparar al niño o al joven de forma que le permita percibir esos contenidos de su medio circundante, reconocerlos e interactuar adecuadamente con ellos para formar y desechar el no-válido.
Algunos pedagogos y profesores, también legisladores, gustan diferenciar los contenidos en: conceptuales, procedimentales y actitudinales; pero esta clasificación no tiene ningún afán discriminatorio ya que muchos contenidos comparten características de los tres tipos señalados. Miren la situación de la fotografía inferior: un contenido que puede ser una jugada ensayada viene motivada por una combinación de estrategia, apreciación y movimiento; por citar algunas variables que hacen que el jugador mueva esa ficha.
-Por otro lado, están los conocimientos específicos que necesita cada persona y ahí toman protagonismo las capacidades, motivaciones, intereses y el medio donde vive el individuo ("Yo soy yo y mis circunstancias" decía Ortega y Gasset). Aquí son clave la orientación que se le dé al individuo y la toma de decisiones que éste sea capaz de ejecutar (desde la autonomía o bajo la dirección de otros) para encontrar "su camino" formativo adecuado que le ayude a conseguir su máximo desarrollo como persona y su inserción en la sociedad.
Decimos que todo este cuerpo de conocimientos
estaría integrado por aprendizajes formales (por ejemplo si quiere ejercer la
medicina deberá aprehender y manejar conocimientos relacionados con esa
profesión) pero también hay aprendizajes no-formales (atención al paciente y
familiares, relación con sus compañeros, autodisciplina en el ejercicio de su
profesión,...) y otros informales (relaciones con la familia y amigos,
aficiones, obligaciones ciudadanas, necesidades básicas de alimentación y sueño,...).
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LA VERDADERA CONSTANTE ES EL CAMBIO
Pedro José Cristiano Sánchez







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