
Es inevitable preguntarnos a veces DÓNDE nos encontramos en nuestro caminar o si HEMOS LLEGADO al final de nuestro destino. Con esto dejo al lector la contestación a la pregunta sobre si es necesario o no saber dónde se está y así encontrar el sentido (valor) a la acción de EVALUAR.
Esto es, en esencia, la Evaluación en educación: conocer en qué momento de nuestro aprendizaje nos encontramos o si hemos conseguido alcanzar el objetivo propuesto.
Las dos cosas son igualmente importantes y tienen un sentido válido. Así, por ejemplo, una persona que hace footing (ojo, no es lo mismo que running) sale y llega al mismo sitio tras un lapso de tiempo, si bien ha realizado un esfuerzo que repercute en el mantenimiento de su salud; en cambio, el corredor de triatlón sale de un sitio determinado y tras hacer diversas pruebas distintas, acaba la competición llegando a la meta.
